Comprobados y validados por la Comisión Electoral Nacional, los resultados de los comicios del 20 de enero de este año, arrojan que 8 231 365 cubanos acudieron a las urnas, el 96,89% de los inscritos, para confirmar, como ha dicho Fidel, que este pueblo no entregará jamás la Revolución y el Socialismo, ni entregará jamás sus armas y su unidad
Lo más demostrativo y simbólico del sistema electoral de Cuba es que todo acto electoral es supervigilado por niños y adolescentes. Son ellos quienes custodian las urnas, y verifican que se guarde el debido secreto, y no atemorizantes militares armados, como ocurre en Chile.
La propaganda para los candidatos, es igualitaria: igual cartel, del mismo porte, la biografía del candidato y su foto. Los letreros son pegados en lugares públicos como cines, teatros, plazas. Hay inexistencia de campañas electorales discriminatorias, millonarias, ofensivas, difamatorias y denigrantes.
Absolutamente todos los miembros del Poder Estatal son elegidos por el pueblo; los órganos del Poder Constituyente; los del Legislativo; del Ejecutivo y del Judicial. En Cuba la organización estatal está estructurada en base a Asambleas elegidas directamente en voto secreto por toda la ciudadanía: la Asamblea Municipal; la Asamblea Provincial y la Asamblea Nacional. Se realizan elecciones periódicas y los Delegados o Diputados deben dar cuenta de su gestión permanentemente, pudiendo ser revocados en caso que no cumplan con sus funciones.
Y todo esto en medio de una guerra. Una guerra que USA comenzó contra Cuba el año 1898, aprovechando la lucha independentista que la isla libraba contra España. La intención de los norteamericanos ha sido, desde esa época, anexarse la isla. La ha invadido tres veces, tiene en su poder partes del territorio cubano, a perpetuidad, como Guantánamo. La cuestión es que la guerra recibe el nombre de “bloqueo”, el que ha impedido el desarrollo económico pleno y autónomo del país. Para entender el sistema democrático cubano, es necesario tener muy presente esta historia. La defensa que ha debido librar Cuba por su independencia, factor fundamental de sobrevivencia como pueblo, le ha llevado a actuar unido frente a la agresión norteamericana.
El sistema político cubano se fundamenta en cinco pilares básicos: 1.- El pueblo propone y nomina libre y democráticamente a sus candidatos; 2.- Los elige mediante voto directo, secreto y mayoritario de los electores; 3.- Los revoca en cualquier momento; 4.- Los controla sistemáticamente; 5.- Participa con ellos en la toma de las más importantes decisiones.
Ningún representante, Diputado o Delegado, en cualquiera de los órganos de poder, recibe remuneración alguna por el desempeño de la labor para la que fue elegido. Como norma, no son políticos profesionales. Quienes deben dedicarse a tiempo completo a esas actividades, para dirigir los trabajos de las Asambleas o del Consejo Popular, reciben el mismo salario que tenían en el lugar de trabajo de donde proceden.
Por definición constitucional, Cuba es un Estado Socialista de trabajadores, independiente y soberano, organizado por todos, como república unitaria y democrática, para el disfrute de la libertad política, la justicia social, el bienestar individual y colectivo y la solidaridad humana.
En la República de Cuba la soberanía reside en el pueblo, del cual dimana, todo el poder del Estado.
La base de todo el sistema es la Circunscripción Electoral, que es una división territorial del Municipio. Ningún Municipio debe tener menos de 30 circunscripciones. Allí votan todos los ciudadanos que pasan a estar inscritos automáticamente apenas cumplen los dieciséis años de edad. En la última elección Municipal realizada en Cuba votaron 378 mil jóvenes por primera vez.
La Circunscripción es la base del sistema y cada una de ellas elige un Delegado para integrar la Asamblea Municipal. El órgano superior a la Asamblea Municipal es la Asamblea Provincial del Poder Popular. Luego, encontramos el Órgano Supremo del Poder del Estado, la Asamblea Nacional del Poder Popular. Es el único órgano con potestad constituyente y legislativa en la República. Se elige un Diputado por cada 20.000 ciudadanos.
Los candidatos a delegados son propuestos y nominados en reuniones públicas directamente por los electores. Los candidatos no pueden realizar ninguna actividad a favor de su candidatura pues esta es tarea exclusiva de las Comisiones Electorales, las que la realizan con estricto contenido ético, cívico y educativo, sin preferencias de ningún tipo y en la que se explica la importancia de ejercer el derecho al voto y a los valores éticos, morales y ciudadanos que deben poseer los candidatos.
Para organizar, dirigir y validar los procesos electorales se crean Comisiones Electorales: Comisión Electoral Nacional; Comisión Electoral Provincial; Comisión Electoral Municipal. Estas Comisiones están conformadas por organizaciones de estudiantes secundarios y universitarios, por organizaciones de jóvenes, de trabajadores, por organizaciones de mujeres, por la Central Cubana de Trabajadores, por representantes de los artistas, etc.
La Asamblea Nacional del Poder Popular elige al Consejo de Ministros que es el máximo órgano ejecutivo y administrativo y constituye el Gobierno de la República.
El Consejo de Ministros está integrado por el Jefe de Estado y de Gobierno, que es su Presidente, hoy compañero Raúl Castro. Está constituido además por el Primer Vicepresidente, los Vicepresidentes, los Ministros, el Secretario y los demás miembros que determine la ley. O sea, los compañeros Fidel y Raúl son elegidos desde la base misma, pues es la Asamblea Nacional Popular la que elige al Presidente. Las atribuciones del Consejo de Ministros son numerosas y es este órgano el que ejerce el Gobierno de Cuba. Es responsable y rinde cuenta, periódicamente de todas sus actividades ante la Asamblea Nacional.
El Partido Comunista no propone, no nomina, ni promueve candidatos, no es un Partido Electoral. Son los propios electores los que postulan los candidatos.
La existencia del Partido Único. Después del triunfo de la Revolución, los grupos y partidos revolucionarios decidieron seguir el camino de José Martí, patriota cubano que en 1898 declaraba que para defender Cuba de la anexión yankee, debían permanecer todos los cubanos unidos en un único partido. La unión hace la fuerza y esa fuerza ha permitido que Cuba se levante digna frente al Goliat y no tenga la triste suerte de otros países del Caribe y América Central.
El autor de este trabajo es el recordado compañero abogado, Mateo Gallardo.
Lo más demostrativo y simbólico del sistema electoral de Cuba es que todo acto electoral es supervigilado por niños y adolescentes. Son ellos quienes custodian las urnas, y verifican que se guarde el debido secreto, y no atemorizantes militares armados, como ocurre en Chile.
La propaganda para los candidatos, es igualitaria: igual cartel, del mismo porte, la biografía del candidato y su foto. Los letreros son pegados en lugares públicos como cines, teatros, plazas. Hay inexistencia de campañas electorales discriminatorias, millonarias, ofensivas, difamatorias y denigrantes.
Absolutamente todos los miembros del Poder Estatal son elegidos por el pueblo; los órganos del Poder Constituyente; los del Legislativo; del Ejecutivo y del Judicial. En Cuba la organización estatal está estructurada en base a Asambleas elegidas directamente en voto secreto por toda la ciudadanía: la Asamblea Municipal; la Asamblea Provincial y la Asamblea Nacional. Se realizan elecciones periódicas y los Delegados o Diputados deben dar cuenta de su gestión permanentemente, pudiendo ser revocados en caso que no cumplan con sus funciones.
Y todo esto en medio de una guerra. Una guerra que USA comenzó contra Cuba el año 1898, aprovechando la lucha independentista que la isla libraba contra España. La intención de los norteamericanos ha sido, desde esa época, anexarse la isla. La ha invadido tres veces, tiene en su poder partes del territorio cubano, a perpetuidad, como Guantánamo. La cuestión es que la guerra recibe el nombre de “bloqueo”, el que ha impedido el desarrollo económico pleno y autónomo del país. Para entender el sistema democrático cubano, es necesario tener muy presente esta historia. La defensa que ha debido librar Cuba por su independencia, factor fundamental de sobrevivencia como pueblo, le ha llevado a actuar unido frente a la agresión norteamericana.
El sistema político cubano se fundamenta en cinco pilares básicos: 1.- El pueblo propone y nomina libre y democráticamente a sus candidatos; 2.- Los elige mediante voto directo, secreto y mayoritario de los electores; 3.- Los revoca en cualquier momento; 4.- Los controla sistemáticamente; 5.- Participa con ellos en la toma de las más importantes decisiones.
Ningún representante, Diputado o Delegado, en cualquiera de los órganos de poder, recibe remuneración alguna por el desempeño de la labor para la que fue elegido. Como norma, no son políticos profesionales. Quienes deben dedicarse a tiempo completo a esas actividades, para dirigir los trabajos de las Asambleas o del Consejo Popular, reciben el mismo salario que tenían en el lugar de trabajo de donde proceden.
Por definición constitucional, Cuba es un Estado Socialista de trabajadores, independiente y soberano, organizado por todos, como república unitaria y democrática, para el disfrute de la libertad política, la justicia social, el bienestar individual y colectivo y la solidaridad humana.
En la República de Cuba la soberanía reside en el pueblo, del cual dimana, todo el poder del Estado.
La base de todo el sistema es la Circunscripción Electoral, que es una división territorial del Municipio. Ningún Municipio debe tener menos de 30 circunscripciones. Allí votan todos los ciudadanos que pasan a estar inscritos automáticamente apenas cumplen los dieciséis años de edad. En la última elección Municipal realizada en Cuba votaron 378 mil jóvenes por primera vez.
La Circunscripción es la base del sistema y cada una de ellas elige un Delegado para integrar la Asamblea Municipal. El órgano superior a la Asamblea Municipal es la Asamblea Provincial del Poder Popular. Luego, encontramos el Órgano Supremo del Poder del Estado, la Asamblea Nacional del Poder Popular. Es el único órgano con potestad constituyente y legislativa en la República. Se elige un Diputado por cada 20.000 ciudadanos.
Los candidatos a delegados son propuestos y nominados en reuniones públicas directamente por los electores. Los candidatos no pueden realizar ninguna actividad a favor de su candidatura pues esta es tarea exclusiva de las Comisiones Electorales, las que la realizan con estricto contenido ético, cívico y educativo, sin preferencias de ningún tipo y en la que se explica la importancia de ejercer el derecho al voto y a los valores éticos, morales y ciudadanos que deben poseer los candidatos.
Para organizar, dirigir y validar los procesos electorales se crean Comisiones Electorales: Comisión Electoral Nacional; Comisión Electoral Provincial; Comisión Electoral Municipal. Estas Comisiones están conformadas por organizaciones de estudiantes secundarios y universitarios, por organizaciones de jóvenes, de trabajadores, por organizaciones de mujeres, por la Central Cubana de Trabajadores, por representantes de los artistas, etc.
La Asamblea Nacional del Poder Popular elige al Consejo de Ministros que es el máximo órgano ejecutivo y administrativo y constituye el Gobierno de la República.
El Consejo de Ministros está integrado por el Jefe de Estado y de Gobierno, que es su Presidente, hoy compañero Raúl Castro. Está constituido además por el Primer Vicepresidente, los Vicepresidentes, los Ministros, el Secretario y los demás miembros que determine la ley. O sea, los compañeros Fidel y Raúl son elegidos desde la base misma, pues es la Asamblea Nacional Popular la que elige al Presidente. Las atribuciones del Consejo de Ministros son numerosas y es este órgano el que ejerce el Gobierno de Cuba. Es responsable y rinde cuenta, periódicamente de todas sus actividades ante la Asamblea Nacional.
El Partido Comunista no propone, no nomina, ni promueve candidatos, no es un Partido Electoral. Son los propios electores los que postulan los candidatos.
La existencia del Partido Único. Después del triunfo de la Revolución, los grupos y partidos revolucionarios decidieron seguir el camino de José Martí, patriota cubano que en 1898 declaraba que para defender Cuba de la anexión yankee, debían permanecer todos los cubanos unidos en un único partido. La unión hace la fuerza y esa fuerza ha permitido que Cuba se levante digna frente al Goliat y no tenga la triste suerte de otros países del Caribe y América Central.
El autor de este trabajo es el recordado compañero abogado, Mateo Gallardo.
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